Qué hacer ante un golpe de calor...

  El golpe de calor podría definirse como el conjunto de síntomas que padece un animal cuando su temperatura corporal supera los 40.5 ºC. Como es de esperar, es en verano cuando su frecuencia aumenta debido a las altas temperaturas que se alcanzan, las abundantes salidas al campo, excursiones, jornadas de caza….etc

  Es habitual que lo padezcan perros que se han quedado en el interior de un automóvil, animales que han realizado un ejercicio intenso en las horas de pleno sol (perros de caza) o animales obesos (por una excesiva capa de grasa corporal).
No siempre ocurre cuando la duración de la exposición al calor es prolongada ya que juega un factor determinante el estado físico del animal antes de la misma. Animales previamente deshidratados, aquellos que padecen  algún tipo de enfermedad cardiorrespiratoria o de edad avanzada van a ser más susceptibles.

  Es importante reconocer los síntomas para actuar rápidamente. El animal presentará jadeo excesivo, hipersalivación, temblores musculares, vómitos, diarrea, incoordinación de movimientos, pérdida de conocimiento y/o convulsiones.  Si somos capaces de abrir la boca del animal, encontraremos que las mucosas están congestivas (rojizas) en lugar del color rosa claro habitual de un perro sano.

 

  En este momento el pronóstico es reservado y una actuación rápida tanto del propietario como del veterinario es esencial para la supervivencia del animal, que oscila alrededor del 64%. El propietario debe enfriar al animal mojando el pelo con agua fría, abrir todas las ventanas del coche para provocar corrientes de aire y poner el aire acondicionado si lo tuviese. Si el golpe de calor ha tenido lugar en el campo: llevar al animal a un lugar sombrío y echarle agua por encima. No debemos poner hielo sobre el animal ni echarle agua que está casi congelada por dos razones: podemos provocar quemaduras por contacto con el hielo y porque un cambio de temperatura muy brusco también tiene consecuencias fatales.

  Seguidamente deberemos acudir a un centro veterinario cercano para proseguir con el tratamiento a fin de evitar secuelas como la CID (coagulación vascular diseminada).

  Si al observar las mucosas del animal vemos un color grisáceo, si observamos hemoptisis (hemorragia nasal), hematemesis (vómitos con sangre), hematoquezia (heces con sangre) estamos ante una fase avanzada de la enfermedad y el pronóstico es siempre malo.

  Siendo un proceso tan grave lo más importante es LA PREVENCIÓN:

  1. A ser posible no dejen nunca al animal en un espacio cerrado cuando haya temperaturas medias a elevadas
  2. No realice ejercicios intensos con su mascota en las horas de mayor riesgo y lleve siempre una botella de agua con electrolitos para que pueda beber frecuentemente
  3. Si se queda dentro de un coche: deje las ventanillas abiertas hasta la mitad (todas) para que haya corriente de aire. No vale con unos centímetros
  4. Aparque el coche a la sombra y tenga en cuenta el movimiento solar, sobre todo si va a estar dentro del coche durante un período de tiempo considerable
  5. Visite el coche frecuentemente y ofrezca agua al animal

 

 

Marian Martín Fernández

CLÍNICA VETERINARIA AGUILAR

BURGOS